belen royuela

Perfil profesional

“Hola Lelé” nació de un niño. Era el saludo que me regalaba un alumno cada mañana cuando entraba en clase. Unos cuantos años antes de esto, y unos cuantos después, he ido disfrutando y acumulando la experiencia profesional y personal que me ha convencido para hacer nacer este proyecto.

Mi pasión por la infancia, me llevó a elegir el magisterio como forma de vida, y ¡qué suerte he tenido que además ha sido mi forma de ganármela! La vida, digo. Después, descubrí mi verdadera pasión, la atención temprana, que supone un trabajo preventivo, educativo y terapéutico con niños entre los 0 y 6 años en colaboración estrecha con sus familias. Doce años disfrutando a diario de la evolución de cada uno de los crios a los que he tenido el placer de conocer desde una posición privilegiada, y agradecida a sus padres, que han confiado y los han puesto en mis manos para que cada día yo pudiera recibir un “Hola Lelé” único, diferente y dispuesto a aprender.

Cuando tienes la fortuna de crecer entre niños, y aunque tú seas el adulto que supuestamente les guía, son ellos los que te hacen entender cuál es su mejor manera para comunicarse contigo. Y no, no es mediante el lenguaje oral, porque si no… ¿qué pasaría con los bebés o con los niños que tienen dificultades para comunicarse verbalmente? La respuesta se encuentra en el cuerpo, en el movimiento. El huevo de “Hola Lelé” se abre al mundo porque hay alguien dentro que se mueve para romper el cascarón. Por ello, mi siguiente parada en el camino fue en la psicomotricidad, la fisioterapia y el masaje infantil. Entender la expresión corporal de un niño en movimiento (o en su quietud) es entender al niño en su globalidad. Así que esta formación ha sido un elemento más en mi caja de herramientas.

A lo largo de esta más de una década de profesión y formación, se ha dado un fenómeno (y digo fenómeno por inquietante) al que me he ido acercando y en el que me he interesado de forma especial. Se trata del gran aumento de nacimientos de niños prematuros. Uno de cada diez bebés que nacen actualmente, es prematuro. Has leído bien, UNO DE CADA DIEZ. ¿No es un dato lo suficientemente importante como para tenerlo en cuenta si te mueves en el universo de la infancia? Pues ahí también he querido estar yo, y estoy.

Y detrás (delante o alrededor) de cada “Hola Lelé” hay una familia. Una familia que ha puesto o ha traído ese huevo al mejor nido de todos. Conocer lo que cada familia quiere compartir contigo de su nido: cómo lo han construído, cómo lo mantienen, cómo lo reforman y cómo lo acondicionan al huevo y a ellos mismos; me ayuda a conocer al niño y a las necesidades que surgen a lo largo de su infancia. Años trabajando con niños, son años entendiendo a familias. No hay otra manera.

Para terminar, y aunque yo sea la que hace nacer “Hola Lelé”, llegar hasta aquí sola, hubiera sido imposible. Siempre, siempre, siempre, en cada escuela, en cada colegio y en cada centro de atención temprana en el que he trabajado ha habido un equipo de profesionales detrás (o delante o alrededor) con los que he trabajado, pero sobre todo, con los que comparto a diario. ¿Que qué comparto? No caben tantas cosas aquí… Pero están dispuestos a formar parte del equipo de “Hola Lelé” siempre que las necesidades de tu hijo o las tuyas propias, así lo requieran.

En el caso de que necesites información más concreta sobre “Hola Lelé”, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Por cierto, me llamo:

- Belén Royuela López-

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